Bienestar

El temor a la muerte

El ser humano, por naturaleza, teme a lo desconocido. Y quizás uno de los mayores temores es ese umbral del que nadie puede regresar y revelar qué o si hay algo del otro lado: la muerte.

La muerte es quizá la mayor certeza que tenemos. Se trata de algo inevitable, que tarde o temprano a todos nos llega y sin embargo, pese a la consciencia de ello, le tenemos tanto miedo, que a menudo se convierte en un tema tabú y para algunas personas, el constante temor, puede impedir que vivan plenamente. ¿Por qué tememos a la muerte? ¿Cómo podemos vencer este temor? ¿De qué nos serviría superar el temor?

Pensar en la muerte puede ser angustiante, es por ello que preferimos no pensar en ella o recurrir a rituales o el humor para conciliar el miedo. Es un temor natural, el problema viene cuando ese miedo impide disfrutar de la vida.

Algunas personas no viven realmente por el temor a morir; se mantienen preocupadas, observando cada posible peligro, pesimistas, ansiosos y deprimidos, con pensamientos fatalistas y en la constante incertidumbre de que la muerte se aproxima. Pasan tanto tiempo pensando en la muerte, que dejan pasar su vida de lado. Es necesario, especialmente en estos casos, aceptar la idea de la muerte, pues si bien no podemos predecir el momento en que ocurrirá, la forma en que será o saber qué hay más allá, sí podemos aprovechar el tiempo hasta que llegue.

Cuando sabemos que algo nuevo llegará a nuestra vida, hay dos formas en las que solemos reaccionar: ansiosos y angustiados, o preparados para recibirlo. En el caso de la muerte, la mejor forma de recibirla es con una vida llena, satisfactoria, en la que no quepan los arrepentimientos ni los “hubiera”. No nos anticipemos al momento, tratemos de vivir plenamente “cada día como si fuera el último”.

Escrito por: Elena Pedrozo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*