Bienestar

Lenguaje corporal

La comunicación es un acto que se da más allá de las palabras. A veces, nuestro cuerpo dice lo que nuestra boca calla. Entender ese lenguaje que se esconde en nuestros gestos, posturas y ademanes nos permite encontrar el mensaje oculto, descubrir motivaciones y deseos no dichos, así como ayudarnos a comprender mejor a los otros, nos ayuda a lograr una comunicación más efectiva.

El contacto visual, la sonrisa, el movimiento de las manos. Son cuestiones sutiles las que nos están hablando. Los reclutadores para empleos suelen prestar atención a estos rasgos durante la entrevista. También es habitual utilizar nuestro cuerpo en la seducción, nuestros gestos invitan o repelen al otro. Podemos notar que alguien está o no interesado porque “algo” nos lo dice. Aunque sea de forma inconsciente, nuestros cuerpos desarrollan una conversación. A menudo lo que decimos con nuestro cuerpo puede ser más decisivo que las palabras.

Existen ciertos rasgos de comunicación no verbal que resultan muy expresivos. Saber interpretarlos nos puede ayudar a tener una comunicación más integral. Comunicar de forma más consciente con nuestro cuerpo. Algunos de los más relevantes son:

Los ojos: Dicen que los ojos son la ventana del alma. La mirada es una de las formas de comunicación más claras y es de las que más se estudia. El contacto visual puede ser intimidatorio o brindarnos una vibra positiva. Las miradas revelan la actitud y el interés hacia el otro. Bajar la mirada o evadir el contacto es señal de nerviosismo, aunque también puede denotar desinterés. Además la mirada también expresa nuestras emociones, por lo que se convierte en una importante fuente de información.

La postura: En el lenguaje corporal se habla de posturas abiertas y cerradas. Las abiertas son aquellas que favorecen la comunicación, no colocan barreras visuales entre la persona y su interlocutor. Las cerradas, por su parte denotan un deseo de aislamiento o protección, esto incluye gestos como cruzar los brazos. Por otro lado acercarse demasiado, además de invadir el espacio del otro, puede denotar agresividad. Una postura encogida revela aburrimiento, mientras que una postura erguida es la mejor forma de demostrar seguridad. Tener una postura relajada con brazos y piernas ligeramente abiertas habla de que tenemos confianza y seguridad en nosotros mismos, además, dota de naturalidad. Por supuesto las posturas variarán dependiendo el contexto en que nos encontremos y eso también

La sonrisa: Si bien la sonrisa se asocia con felicidad, lo cierto es que existen distintos tipos de sonrisa y cada una puede expresar cosas muy diferentes. Hay sonrisas que pueden disimular la incomodidad de un momento o abrir el canal de comunicación al mostrarte como una persona agradable. La intensidad de la sonrisa y la risa también pueden revelar qué tan segura se siente la persona consigo misma.

Nuestro cuerpo habla, aún si no nos damos cuenta. El discurso que establecen nuestros gestos y movimientos es sutil. Podemos no notar lo que nuestro cuerpo dice e incluso sin darnos cuenta, interpretar las señales de los otros. Tener una mayor consciencia de ese lenguaje no verbal nos puede ayudar a comunicarnos mejor, conocernos mejor y entender más a quienes nos rodean. La comunicación es el fundamento de las relaciones y si aprendemos a tener una comunicación más integral, la calidad de nuestras relaciones también mejorará.

Escrito por: Elena Pedrozo

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