Bienestar

¿Qué hacer para no engordar después de dejar de fumar?

Una de las razones que dan los fumadores para no dejar el cigarro, suele ser el temor a engordar. El cigarro es una adicción y ante la ansiedad que provoca dejarlo, puede ocurrir un aumento de peso. Sin embargo, eso se puede evitar; aquí te decimos cómo.

La creencia de que el cigarro te ayuda a mantenerte delgado no sólo es falsa, sino que los efectos del cigarro pueden ser los opuestos. Una investigación de la Universidad de Navarra, se ha encargado de desbancar el mito de que el cigarro ayuda a adelgazar, pues encontraron que los fumadores son más propensos a ganar peso que las personas que nunca han fumado.

Sin embargo, es verdad que dejar el cigarro puede provocar un aumento de peso, debido a que la nicotina tiene efectos en el apetito, lo que sumado al síndrome de abstinencia, puede hacernos comer de más. En promedio, una persona que decide dejar de fumar puede subir entre 3 y 4 kilos a lo largo un año,  pero esto no es una regla. Depende del organismo de cada quien, pues no sólo se trata de la sustitución del cigarro por comida, sino de la modificación de nuestra flora intestinal ante un cambio de hábitos.

Este aumento es evitable y controlable. Y a la larga, resulta mucho más beneficioso dejar el cigarro. He aquí algunos tips para que no subas de peso cuando decidas dejar de fumar:

  • Hacer ejercicio te puede ayudar a controlar la ansiedad y regular tu metabolismo. Además, como tendrás más hambre, te ayudará a quemar las calorías de más. 30 minutos al día, al menos, pueden hacer una gran diferencia.
  • Si sientes ansiedad, puedes sustituir la necesidad de picar algo por un vaso de agua o buscar botanas saludables. Intenta ocupar tu mente en otras actividades
  • Si ya estás haciendo un cambio al dejar de fumar, también asegúrate de que hagas las mejores decisiones al momento de elegir qué comer.
  • Es necesario que te mentalices, pues estarás expuesto a tentaciones: te dará hambre y buscarás cosas dulces o grasosas, lo importante es que no te dejes vencer por esos antojos.
  • Genera una red de apoyo, personas a las que les digas sobre tu deseo de dejar de fumar para que te ayuden cuando sientas la necesidad de un cigarro.
  • Duerme el tiempo suficiente. Está probado que la falta de sueño afecta el apetito; si estás atravesando el cambio de hábitos de dejar el tabaco, la falta de sueño dificultará controlar los antojos y la ansiedad.
  • Cambiar de hábitos no es sencillo y modificar dos al mismo tiempo (tabaquismo y alimentación) puede resultar difícil para algunas personas; por lo que una opción puede ser cambiar de hábitos alimenticios antes de dejar el cigarro, eso sí, reduciendo gradualmente la cantidad de cigarros que se fuman.
  • Si sientes que tu fuerza de voluntad no es suficiente, puedes recurrir a métodos como parches de o chicles de nicotina para que tu cuerpo no sienta tan fuerte el impacto de la falta de su droga. No olvides consultar a tu médico respecto a esta alternativa.

Escrito por: Elena Pedrozo

 

 

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