Bienestar

Tengo problemas de memoria

problemas-de-memoria-editLos olvidos son comunes en el proceso de envejecimiento normal. Todos tenemos dificultad ocasional de recordar alguna palabra o nombre de alguien, pero cuando estos aumentan, realmente podemos tener un problema serio de memoria.

Algunas de las preocupaciones que tenemos la mayoría de las personas es estudiar y trabajar, mantener el propio hogar o ayudar a la familia y estos son los que con el tiempo van afectando al cerebro.

 

Los jóvenes, en la actualidad, tienen la agenda y la memoria llena y según los especialistas, empieza a fallar. La causa y el enemigo más grande es el estrés. El estrés afecta la capacidad de aprender cosas nuevas.

Muchos van al doctor manifestando que “tienen problemas de memoria” y les cuesta concentrarse porque están muy agotados o muy presionados. Las consultas de jóvenes de entre 18 y 30 años crecieron un 30%. Y siguen en aumento. Es muy común que se presenten pacientes jóvenes, ejecutivos o estudiantes universitarios con dificultades para memorizar, que postergan tareas o, directamente, evitan dificultades

En una investigación internacional realizada por el canal de música MTV Latinoamérica el año pasado, el 65% de los chicos de entre 20 y 24 años dijo que vive más estresado que su padre a su edad. Pero, ¿qué les preocupa? Su inserción laboral y conservar el trabajo, porque nadie les garantiza la permanencia.

La memoria es un conjunto de sistemas que permite la retención y la recuperación de información; La memoria a corto plazo, que se considera una memoria operativa, donde la información permanece por un breve espacio de tiempo. Es imprescindible para trabajar en tareas como recordar un número de teléfono, recordar una frase que acabamos de leer en el periódico, transmitir un recado que nos han dado, etc. La memoria a largo plazo o memoria permanente, que se refiere al conjunto de conocimientos acerca del mundo, así como de nuestras experiencias; en él permanecería la información un largo periodo de tiempo.

Para ejercitar la memoria, podemos leer el periódico, fijarnos en nombres propios y recordarlos después, tachar todas las letras mayúsculas de un texto; hacer ejercicios de sopas de letras, en los que se buscan palabras. En fin, tareas sencillas que nos ayudan a mantener nuestra atención para poder ponerla después a trabajar en nuestro quehacer diario.

Y no es para menos pues, mundo actual y cotidiano, las presiones en el hogar por parte de los padres, la necesidad de trabajar y estudiar al mismo tiempo, la dificultad para conseguir empleo o imposibilidad de autosuficiencia económica, entre muchas otras preocupaciones típicas de los jóvenes son la causante de un nuevo enemigo: la falta de memoria.

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