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Envenenamiento: control de plagas o delito


El control de las llamadas "plagas" a través del envenamiento, ha demostrado no ser eficaz. Se considera un fracaso cuando no se ven resultados contundentes aún a largo plazo. Por el contrario, las poblaciones de animales "no deseados" han aumentado exponencialmente.

Contrario a lo que pudiera pensarse, el uso de venenos de uso casero va en aumento: una medida producto no sólo del desconocimiento del peligro del uso de dichos compuestos, sino a veces producto del odio hacia ciertas especies (perros y gatos).

El problema del uso de estos productos es que sus efectos NO son selectivos para los roedores, aves, gatos o perros. Los llamados "venenos" son compuestos químicos que pueden afectar a cualquier especie, incluyendo al humano. Y en realidad, algunos tienen un uso terapéutico en pacientes con padecimientos vasculares. En ellos, no causan daños porque las dosis son mínimas. Pero existen otros cuya única utilidad es la de acabar con la vida, por ejemplo los derivados del zinc, los cuales fueron retirados del mercado en algunos países porque se demostró que pueden absorberse por piel y provocar cáncer.

De cualquier "veneno" que se trate, se ha demostrado que aún después de lograr su efecto, tienen la capacidad de permanecer activos en el ambiente (suelo y agua) durante algún tiempo. Más allá de cuestiones éticas, debemos tener claro que los animales muertos por envenenamiento pueden llegar a basureros municipales; otros animales y las personas que trabajan ahí, pueden verse afectados de forma inmediata o a largo plazo.

Los laboratorios aseguran que un animal envenenado buscará su madriguera o un refugio, sin embargo, se han conocido historias en las que durante su aturdimiento, llegan a caer a pozos de agua. En el caso de los animales envenenados que serán incinerados, idealmente deberían recibir un tratamiento químico. Esto no se lleva a cabo y se generan gases de los cuales, a veces se desconocen sus efectos reales.

Hace unas semanas hubo un caso en la ciudad de México, de alguien que quiso envenenar a los perros que paseaban en un parque; el saldo mortal fue más de 10 perros y un indigente. Todos con los mismos signos dolorosos, producto de la ingestión de algún compuesto. Un crimen que quedó impune y en el que no sólo la persona que hizo eso tiene la culpa, sino también las autoridades por no educar y por permitir la venta deliberada de los "venenos".

Así que, ahora lo sabes y es necesario crear conciencia a nuestro alrededor para evitar el uso de venenos como control de "plagas" porque es inhumano y por el bien de todos, porque alguien en un sitio lejano puede verse afectado con una simple intoxicación o hasta la muerte. No faltará quién diga, pero ¿y que hacemos con las ratas, por ejemplo? Bueno, un mecanismo natural de regulación de poblaciones consiste en que la mayoría de los individuos sean del mismo sexo; la forma de lograrlo, aún está por establecerse.

Escrito por: Rita Aguilera Jiménez

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