Buena anfitriona

Todo lo que quiero para navidad… es una siesta

todo lo que quiero es una siestaEscrito por: Eli Davidson*

"Todo lo que quiero para navidad… es una siesta" Era una tarjeta a la que no pude resistirme cuando la vi en una papelería. Especialmente hecha para muchas mujeres trabajadoras.

Cerca del día de acción de gracias, puedes ver enloquecido el componente cuidador en el cerebro de las mujeres. Dejan su preocupación de lado para hacer de las fiestas, algo especial. Y graznan contra cualquiera que se atraviese en el camino hasta año nuevo.

¿Piensas que no das a los otros antes? Cierra tus ojos. Recuerda cómo se sentían tus hombros, digamos, el 26 de diciembre, el año pasado. “Sobreviviendo la navidad (hanuka o kwanza)” ¿era el subtitulo de la fiesta?

Únete al club. Crecí preguntándome porque veía a los hombres cómodamente en la mesa y viendo la tele, mientras las mujeres trabajaban en la cocina. Todavía me lo pregunto. La mujer de la casa se escabulle haciendo, sirviendo y limpiando después de la fiesta de su clan.

Por cierto. Esto es después de que ha recorrido todo el centro comercial comprando, ha envuelto y ha enviado un montón de regalos. Cierto. Esto es después de que llega a casa de la oficina y ayuda a los niños con sus tareas.  Por cierto. Eso es después de que lavo la ropa, compró la despensa e hizo el trabajo de la casa. Cierto. Eso es después de que hizo su legendario pastel de canela. ¿Suena loco?

Enloquecida por la navidad

Una encuesta del uso del tiempo realizada por el departamento del trabajo de Estado Unidos, siguió a 21,000 personas en sus actividades durante un día el año pasado. Las mujeres trabajadoras dedicaban en promedio 7 horas más al trabajo de la casa que las que empleaban los hombres. En relación al cuidado de los niños menores de 6 años, las mujeres pasaban un promedio de 18.9 horas en actividades relacionadas a su cuidado, comparadas con las 8.4 horas de los hombres.

“La sola palabra “matrimonio” esta profundamente asociada con la idea de los hombres haciendo menor trabajo en el hogar. Aún la pareja menos tradicional va a caer en esto después del matrimonio, a menos de que sean muy concientes de ello. Ellos se juzgan en comparación a los viejos estándares de lo que una esposa hace, lo que no tenían que hacer cuando sólo estaban viviendo juntos” Dice Stephanie Coontz, autora de Matrimonio: una historia.

Me inspira hacer la pregunta zen ¿alguna vez has visto a tu novio, esposo o hermano envolver un regalo? Espero que alguien sabio en el departamento de trabajo haga estudios del tiempo extra que dedican las mujeres a hacer estas fiestas, felices. Hasta entonces, he aquí unos tips para que las fiestas no acaben con tu día.

5 frases fabulosas que te ayudarán a preguntar en navidad

A menudo las mujeres no obtienen ayuda durante las fiestas, porque no la piden.

Ayuda

“Necesito tu ayuda con _______” Esto puede brindarte un poco de cooperación

(“Ayuda” es una palabra que he tenido que aprender y es muy efectiva) Parece hacer todas las peticiones más potentes.

 

No

“¿Vas a hacer las galletas para la 13va fiesta consecutiva?”

Respuesta “No”

Sonreír es un buen accesorio cuando decides decir no.

“No, pero gracias por pensar en mí” Cuando te llaman un día después para preguntar “¿estás segura que no vas a hacer las galletas para la 13va fiesta consecutiva?” Todo suena mejor cuando estás sonriendo.

 

Necesito

Esta es una gran frase para utilizar de repente y hacerle saber a tus compañeros que necesitas dormir un poco. “Necesito al menos seis horas para dormir esta noche”

 

*Eli Davidson es columnista de The Huffington Post, oradora motivacional y autora del libro "Funky to Fabulous

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