Familia

Familia e identidad

El primer grupo al que pertenecemos, es la familia. Es donde ocurren nuestros primeros acercamientos a la sociedad, aprendemos a relacionarnos  y creamos esquemas de cómo se supone que actuemos ante el mundo, de acuerdo a lo que aprendemos en nuestra familia.

Nuestra identidad se construye a partir de nuestro entorno y la familia resulta uno de los pilares más importantes. Nuestra flexibilidad en la visión del mundo, nuestra autoestima, la identificación con un grupo o la religiosidad, todos ellos estarán influidos por el entorno en que crecimos.

La forma en que interactuemos con nuestra familia, las costumbres y cuidados que aprendimos de ellos, incluso nuestro rol o el orden que nacimos,  influyen en quienes somos. Podemos tener una identidad más o menos sana; lo importante es darse cuenta de ese impacto que ha tenido nuestra familia y tomar lo mejor de ello, así como trabajar en los aspectos más problemáticos.

Conocer nuestro pasado, nos ayuda a trabajar en nuestro presente. A veces no nos damos cuenta de las huellas que ha dejado en nosotros la niñez, pero hacer este trabajo de introspección puede ayudar a conocernos mejor y sentirnos más satisfechos de nosotros mismos. Podemos darnos cuenta de cosas que tal vez no sospechábamos sobre nosotros y mejorar nuestra forma de relacionarnos con el mundo.

Somos nuestras experiencias, nuestros aprendizajes, nuestras heridas, nuestras creencias y nuestra familia. Para conocernos realmente, no basta con observarnos, es necesario cuestionarnos desde donde viene todo eso; ser conscientes de nosotros mismos y cómo reflejamos nuestra historia familiar.

Escrito por: Elena Pedrozo

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