Abuelos

Abuelos con Alzheimer

abuelos-con-alzheimerMiles de niños y adolescentes viven con algún familiar enfermo de Alzheimer. Explicarles en qué consiste la enfermedad y cuál será su evolución no es tarea sencilla. Aunque es una buena ocasión para aprender de sus padres, que cada día atienden a su familiar enfermo, hay que buscar la manera de repartir el cuidado con la atención de los más pequeños de la casa.

Cuando en el seno de una familia uno de los miembros enferma de Alzheimer, todos los componentes la padecen en mayor o menor medida. Incluso, afecta al día a día de los miembros que no colaboran en el cuidado del afectado. Por ello conviene buscar el mejor escenario para todos. Niños y adolescentes cambiarán sus rutinas, más cuando alguno de sus progenitores adopte el papel de cuidador principal. Según recomiendan de las asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer, por este motivo, conviene tenerles en cuenta.

Niños y adolescentes cambiarán sus rutinas diarias, aunque no participen en las tareas de cuidado

Los niños más pequeños también resultan afectados ante un familiar enfermo. El reparto del tiempo de sus progenitores para el cuidado del paciente hace mella en parte de la atención que reciben de alguno de ellos. Hay que aprovechar esta situación como una enseñanza que les llega de sus padres, que cada día atienden a su abuelo o abuela: ver cómo cuidan y miman al enfermo les ayuda a adquirir un modelo de conducta muy positiva hacia los mayores, siempre que sientan que no se les desatiende. Además, si los progenitores viven la situación con entereza, el niño, en general, reaccionará de forma natural e, incluso, puede ayudar en momentos puntuales, según sus posibilidades.

La adolescencia es una etapa vital compleja y es fundamental que los jóvenes reciban la misma comprensión que se les pide para su familiar con Alzheimer. Aunque hay que involucrarles en parte en su cuidado, se debe ofrecerles un espacio para que expresen sus sentimientos y vivencias al respecto. Sobre todo, hay que darles tiempo para estar con sus amigos y dedicarse a sus aficiones.

"Alzheimer: ¿qué tiene el abuelo?"

Hasta hace pocos años, se creía que la enfermedad de Alzheimer era resultado natural del envejecimiento. No obstante, la investigación que se lleva a cabo desde la década de los setenta, apunta que el 10% de los mayores de 65 años sufre alteraciones cerebrales orgánicas asociadas a la senectud. De éstas, el 75% se relacionan con Alzheimer y el 25% restante se corresponde con alteraciones cerebrales causadas por infartos múltiples. En EE.UU. se estima que hay 2 millones de enfermos. En España, los cálculos fluctúan entre 650.000 y 800.000 personas, según datos expuestos en las jornadas "¿A dónde va la investigación de Alzheimer? ", organizadas por la Fundación Alzheimer España con motivo del Año Internacional.

Cuando alguien sufre esta enfermedad neurodegenerativa, se torna indefensa y depende del cuidado de la familia, así como de los medios sociales y médicos. A pesar de que en más de un siglo se han realizado avances en la identificación de esta patología, la sociedad y la comunidad científica han tomado conciencia de las repercusiones emocionales y sociales que conlleva y se han empezado a desarrollar terapias para intentar retrasar su evolución, siguen sin respuesta cuestiones sobre su origen.

Las consecuencias implican tal desgaste físico y emocional, que estas personas tienen un peor estado de salud que la población general y mejora de forma poco significativa cuando el familiar enfermo fallece. Los datos señalan que el 30% de los cuidadores, tras la defunción, siguen con psicofármacos para la ansiedad y la depresión.

Fuente: Eroski

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