Familia

Tipos de papás

tipos-de-papásHe visto por ahí algunas clasificaciones de padres, unas más serias y otras no tanto. Hoy os presento la mía propia, son unos estereotipos algo extremos, pero de que los hay, los hay.

Padre Vintage: es un tipo de padre que abundaba en una época no tan lejana. Exige obediencia (ciega), es partidario del uso del castigo sí o sí y la disciplina militar para controlar posibles salidas de tono de los hijos (a veces incluso de su mujer). Suelen ser poco comunicativos y no sale de su boca una palabra de ánimo, orgullo o cariño. Frase favorita: “Porque lo digo yo”. Seguro que le salen unos hijos muy obedientes pero están en permanente estado de angustia.

Padre Coleguita: son una plaga hoy en día, me producen mucha ternura, son taaaan comprensivos con sus hijos, ya de bebés les consultan todo, ¿quieres la papilla de fruta ahora o la dejamos para la tarde y ahora te damos la de cereales? ¿te apetece un paseíto por el parque o prefieres quedarte calentito en casa?

Cuando crecen se unen al grupo de colegas de sus hijos como uno más, se van de cañas con ellos y si hay que fumar marihuana se fuma, que para eso son muchísimo más modernos que sus propios hijos. Los hijos acaban huyendo de el e intentando darle esquinazo en la discoteca.

Padre Yerbas: cuando su hijo es bebé usa pañales reciclables y no le da absolutamente nada de comer que no sea “verde/bio/eco”, se le da pecho desde que nace hasta los 13 ó 14 años. De merienda siempre licuados de zanahoria y rúcula y cuando el pediatra les dice que ya pueden empezar con las papillas de pollo le miran con cara de horror y cambian la carne por hamburguesas de soja o croquetas de miso, sabrosísimas, no han visto un jamón en su vida y el queso sólo en los días especiales. La ropa es toda de algodón y lana orgánica (una pasta, por cierto). A los niños los distinguiréis en los cumpleaños porque son los que se abalanzan sobre las chucherías, pasteles y perritos calientes con devoción y ahínco y como en el anuncio, se les cae la lagrimita de gusto.

De mayores serán accionistas de McDonalds y vestirán con ropa de lycra, fibras sintéticas o algún modelito tipo Lady Gaga.

Padre Dios: los niños saben que papá existe porque se lo ha dicho su madre y además hay un tipo que sale en todas las fotos que dicen que es él, pero la verdad es que no le ven el pelo mas que en Navidad y con suerte algún domingo que se ha despistado. Tiene un horario laboral endiablado y no suele hacer absolutamente nada por mejorarlo, al revés, mejor en la oficina haciendo tiempo que llegar a casa a la hora de los baños y cenas, con lo pesados que están los niños a esas horas. Las criaturas acaban llamando papá al tío guay que pasa más rato en casa que el auténtico. El papá auténtico del próximo bebé que tenga mamá será el tío guay.

Padre-madre: es de esos pocos elementos del sexo masculino que hubiera dado un brazo por poder ser madre, pasar por el embarazo, por el parto, dar de mamar… pero como no es posible (todavía) se vuelca en el cuidado del niño con tanta pasión que a la mamá sólo deja que mire de vez en cuando para tirarle un besito de lejos, no vaya a contagiarle algo. Prohibido dar pecho porque él no puede disfrutar del placer de darle de comer, cambia siempre los pañales porque dice que mamá lo pone demasiado apretado o demasiado suelto, siempre es él quien lleva al niño al pediatra y va con una libretita con una lista tan larga de preguntas que el pediatra al verle aparecer pone los ojos en blanco y reserva toda la tarde sólo para él. No se pierde ni una sola reunión de padres de alumnos, tiene una ficha con el nombre y currículum de todos y cada uno de los profesores, amigos y compañeros de clase de sus hijos. Ideal.

El Hombre Tranquilo: mira embobado cuando su hijo de un año se sube al árbol más alto del parque intentando coger una colmena de abejas que ha confundido con una pelota vibrante. Sonríe divertido cuando la niña coge el cuchillo de carnicero para cortarle las piernas a la barby patilarga. No mueve un músculo cuando el niño pega un buen trago a una copa de vino para comprobar si es un Rioja o un Ribera del Duero.

No pierde los nervios jamás, tiene la teoría de que los niños solo aprenden a base de ensayo-error y para eso se tienen que abrir la cabeza una media de seis veces por semana. El seguro privado está a un “tris” de rescindirles la póliza, no sale a cuenta.

Si sobreviven, los niños salen fuertes, inmunes al dolor y alcohólicos perdidos.

Hay más tipos de papis, pero ya son más convencionales o una mezcla de varios de los arriba mencionados. ¿Qué tipo de papá tenéis en casa? ¿Se os ocurre algún tipo extremo que se me haya pasado?

 

Por: El Blog de CoolBaby.es

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