Profesión

Tu postura corporal

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La forma en que te presentas ante los demás transmite tu manera de pararte frente a la vida y a las circunstancias a las que tienes que enfrentarte.

Piensa en cómo es tu postura corporal, generalmente. Es más, si tienes un espejo cerca o en el momento que puedas pararte frente a uno, obsérvate durante algunos instantes.

¿Tiras los hombros hacia adelante, demostrando que dudas y no estás seguro de tus actos y de tus palabras?

¿Entras a tu trabajo o a lugares públicos o con mucha gente con paso seguro y firme, o prácticamente a hurtadillas, como pidiendo permiso y tratando de que nadie repare en que has ingresado a ese sitio?

¿Sueles cruzarte de brazos seguido, poniéndote a la defensiva, en especial cuando te dicen cosas que preferirías no escuchar, en lugar de relajarte y, desde una posición de mayor tranquilidad y creatividad, responder a tu manera y desde tus convicciones, sin entrar en el juego del otro?

¿Te vas “achicando” con el transcurso de las horas o en reuniones o en situaciones que te ponen a prueba?

Se habla mucho de que los cambios deberían ser desde adentro hacia afuera, y esto en muchas ocasiones se aplica, pero en el caso de la postura corporal, simplemente con realizar algunas pequeñas modificaciones podremos sentir también cómo, internamente, obtenemos logros importantes.

Imagina estar entrevistando a una persona que desea trabajar en tu empresa. ¿Tomarías a alguien sentado bien derecho, que te mira suave pero firmemente de frente, o a una persona que se hunde en su asiento, enrosca sus piernas y mira constantemente hacia el piso?

Entonces, te propongo que desde el momento en que leas este artículo y mañana, durante todo el día, modifiques un poco cómo te presentas ante los demás y ante la vida. Algunos tips:

. Concéntrate en ti y en cómo te paras (o te sientas), más allá de quién o quiénes estén delante de ti.

.Mantente erguido, con los hombros hacia atrás.

.Arréglate la ropa o el cabello, deben verse prolijos, también.

.Si entras a un sitio muy concurrido (o a una fiesta, ¡me encanta hacer estas “grandes entradas” en lugares llenos de gente, me ayuda a vencer y a erradicar la timidez!), corrige tu postura, enderézate, enfócate en ti mismo y piensa alguna frase que te dé valor -el que tienes, en realidad, tal como: ¡Aquí entro yo!

Practica esta nueva manera de plantarte ante todo y todos y coméntame cómo te va.

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