Familiares

6 pasos para firmar la paz

6-pasos-para-firmar-la-pazQuizá lo más dañino de un secreto es que aquellos que no lo conocen, lo intuyen. Sin embargo, esa intuición generalmente está llena de suposiciones que llegan a tener consecuencias. Si estamos incómodas, avergonzadas, ansiosas o si pensamos que no hemos llegado a dejar en paz el pasado, quizá sea hora de cerrarlo entendiendo con madurez qué sucedió realmente.

1.- Si estás incómoda, averigua. Habla con los abuelos, los tíos, los amigos de nuestros antepasados. A veces es mejor ir directamente con los más sabios, es decir con las personas de edad. Ellos saben cómo manejar la situación.

2.- ¿Hablar o callar? Una vez que hemos detectado que un secreto es el origen de ciertos males, existe la tentación de develarlo repentinamente, sobretodo ante una gran audiencia. No. No es buena idea. El mejor momento para revelar detalles incómodos es cuando hay calma, cuando se escucha y existe diálogo. Siempre será mejor que lo confiese su autor.

3.- Un secreto puede ser altamente tóxico para los hijos y nietos. Si es el caso, es mejor no heredar problemas. En general, los niños son muy intuitivos y dejan volar su imaginación, por lo que es necesario hablar con ellos. En el caso de los adolescentes, los secretos deben tratarse con más cuidado, pues están muy susceptibles.

4.- No todos tienen la capacidad de manejar la verdad. Evidentemente hay personas inmaduras o con demasiada rigidez para soportar ciertos hechos dolorosos pero muy humanos. Por lo tanto, es mejor hablar y decir lo que esté al alcance de quién necesariamente requiera saberlo.

5.- Una vez que hemos abordado de frente un secreto, es necesario ampliar nuestra propia perspectiva. Muchas veces, es mejor enfrentarlo con la ayuda de un profesional, de un psicólogo o un consejero espiritual. En cualquier caso es bueno informarse bien. Sobran ejemplos en novelas, películas y, por supuesto, Internet. Conocer del tema es saber cómo curar las heridas de la mejor manera.

6.- La meta es un mejor futuro. Aclarar lo sucedido, hacer las pases con lo realizado ayer tiene como objetivo tener un mejor presente y despejar el porvenir. Develar los entretelones del secreto es no convertirnos en rehenes del pasado. Conocer la historia es evitar repetirla.

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