Pareja

El amor según el tipo de personalidad

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Escrito por: Revista SuperMujer

¿Por qué algunas parejas llevan una relación fructífera y por qué otras son problemáticas? Es una cuestión de personalidades, afirma la antropóloga Helen Fisher. Ella ha investigado exhaustivamente el fenómeno del amor en todo el mundo y a través de la historia. De acuerdo con Fisher, los científicos han encontrado recientemente que nuestra personalidad está definida genéticamente en un 50 por ciento. Nuestra mente está predestinada a pensar de cierta manera desde el momento que nacemos. Pero la personalidad no es sólo algo biológico, es también el resultado de las experiencias. Una es el carácter y otro es el temperamento.

El carácter se forma

El carácter se va formando a través del tiempo. Los juegos en la infancia. Los valores de la familia. Los intereses. La forma como los seres que nos rodean expresan el amor o el odio. Lo que nuestros familiares y amigos piensan sobre cómo ser educado, lo que se considera peligroso o excitante, lo que leen, lo que gustan hacer los fines de semana. Lo que los hace reír. La forma como ganan dinero. Una combinación de muchos factores sociales y culturales va formando en cada una de nosotras nuestro carácter.

Temperamento es genético

El otro componente de la personalidad, de acuerdo con Fisher, lo conforma el temperamento. Éste se crea desde la concepción. Quienes tenemos hijos podemos ver cómo desde muy pequeños ya traen cierta manera de ser. Algunos son más introvertidos, otros más aventureros. Es la herencia biológica. Cuando Ortega y Gasset afirma "yo soy yo y mis circunstancias", está hablando precisamente de los dos componentes que conforman la personalidad; carácter y temperamento. Éste último es el "soy yo". Creativa, ordenada, compasiva, competitiva. En buen grado heredamos biológicamente esta predisposición.

Herencia de la personalidad

Ha habido numerosos estudios de gemelos que crecen separados. En ellos se reportan similitudes importantes. Un caso fue el de unas hermanas que crecieron separadas y se reencontraron a la edad de 39 años. A las dos les gustaban las bromas y gustaban de reír mucho. Ambas estaban acostumbradas a sentarse sobre sus manos para evitar gesticulaciones nerviosas. Ambas se teñían el pelo de color cobrizo. Odiaban las matemáticas y los deportes. Ambas preferían el color azul. Obtuvieron el mismo resultado en su examen de IQ. Ambas conocieron a su pareja a los 16 años y se casaron en otoño.

Está en el ADN

El avance en el estudio de la genética ha venido a confirmar que nuestra conducta está estrechamente ligada a nuestro ADN. Los científicos aseguran que grupos de genes se combinan para crear cierto tipo de conductas. Si alguno de nuestros hijos tiene un deseo biológico por buscar lo novedoso, es muy probable que sea espontáneo, que le guste tomar riesgos, que sea muy activo. O puede que sea conservador, tradicional y que por ello sea una persona más leal, cautelosa y respetuosa de la autoridad. Así los científicos han encontrado una serie de tipos de personalidad. Y es esta personalidad la que nos atrae a ciertas personas.

Tendemos a lo similar

La autora del libro "Por qué amamos" afirma que los psicólogos han encontrado que tendemos a enamorarnos con personas con las mismas condiciones étnicas y socioeconómicas. Nos atraen las personas que tienen un nivel similar de inteligencia y educación. Incluso nos atraen las personas parecidas a nosotras mismas físicamente. También nos enamoramos de personas que viven cerca de nosotras o que trabajan con nosotras. Tendemos a enamorarnos de aquellas personas capaces de proveernos aquello que necesitamos. Finalmente la gente se enamora de la persona que está enamorada de una. Pero aún persiste la duda del por qué escogemos a una persona y no a otra.

Exploradores y constructores

La antropóloga ha estudiado por años los efectos de las hormonas en nuestra personalidad. De acuerdo con Fisher la dopamina genera una tendencia a buscar lo novedoso, la voluntad de tomar riesgos, de ser espontáneo, mayor energía, creatividad, optimismo, flexibilidad mental. A estas personas las nombra "Exploradores". Por otro lado las personas que hereden los genes que secretan más serotonina tienden a ser calmadas, sociales, cautelosas pero no temerosas, persistentes, leales, atraídas por el orden y las reglas. Son las guardianes de la tradición. Tienen facilidad para crear redes sociales y administrar personas en familia o en los negocios. A este tipo de personalidad le llama "Constructores".

Directores y negociadores

La testosterona está normalmente asociada a los hombres pero también existe en las mujeres. Las personas que desarrollan más esta substancia química de forma hereditaria tienden a ser más directas, decididas, enfocadas, analíticas, lógicas, emocionalmente contenidas y buenas para el pensamiento estratégico. Toscos y competitivos. Son buenos para las matemáticas y la música. A este tipo los llama "Directores". Por último están los hombres y mujeres con mayor producción de estrógeno. Tienden a ver el bosque más que los árboles. Piensan de manera más completa. Capaces de conectar información dispar. Son imaginativos. Tienen muy desarrollada su capacidad de comunicación. Leen posturas, tonos y lenguaje corporal para arribar a conclusiones que llamamos intuición. Simpáticos, idealistas, se dejan llevar, altruistas y expresivos de sus emociones. A ellos los bautiza como "Negociadores".

Qué preferimos

Cerca de 40 mil casos fueron estudiados por Fisher. Y claro, cada personalidad se relacionaba de forma diferente con otras personas, buscan vivir en zonas diferentes, tienen formas de pensar muy diferentes en cuanto a la religión. Incluso las cuatro personalidades escriben de manera diferente, aunque similar entre ellas. Quizá lo más interesante del estudio a quiénes prefieren de pareja. Los Exploradores prefieren a otros Exploradores. Los Constructores también prefieren a gente parecida, a otros Constructores. En cambio los Directores prefieran a Negociadores y los Negociadores se ven atraídos por los Directores. Así que es cierto, lo que se parece se junta y también es cierto que opuestos se atraen. Todo depende del tipo de personalidad.

LA VENTANA DEL ALMA 

Parte del enamoramiento se ocupa en ver a los ojos de la potencial pareja. Hasta hace poco se decía que veíamos el alma. Ahora algunos científicos han encontrado que el iris puede revelar ciertas características de nuestra personalidad. Por ejemplo las personas que poseen más líneas exteriores en el iris son más impulsivas y más dadas a satisfacer sus antojos, son Exploradores. En cambio la gente que tiene ciertas manchas redondas o lagunitas son más confiadas, amables, y cariñosas, como los Negociadores. Quizá intuitivamente estamos buscando, a través de los ojos, si esa persona es la que queremos para compartir el resto de nuestros días.

Escrito por: Equipo SuperMujer

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