Pareja

Redescubrir el amor en el matrimonio



Vivir en pareja no es sencillo y al paso del tiempo la pareja sufre gran cantidad de altibajos. La rutina y el cansancio pueden ir agotando la relación por lo que a veces necesita que le echemos un poco de agua, de abono, para que, como la primavera, reviva, resurja de nuevo.

Suele pasar que cuando la pareja decide comprometerse y vivir una vida juntos, se le olvida aquel tiempo de noviazgo en donde ambos disfrutaban. Todo era más fácil por ser una etapa de mayor enamoramiento y romanticismo. Con el tiempo, cuando se llega al matrimonio y se funda un hogar, se tienen hijos, etc., el galanteo y la seducción se van perdiendo como si eso no se pudiera seguir realizando, y todo se inunda de negatividad, e incluso los conflictos entre ellos se pueden esconder en los hijos.

Sí, es cierto que en muchas parejas todo no puede volver a ser como antes, porque las etapas de la vida requieren vivir su momento, pero eso no significa que no volvamos a redescubrir el amor. ¿Por qué no dejamos de añorar esas cosas propias del día de San Valentín y nos ponernos manos a la obra para acrecentar el amor en la pareja?

Pues bien, una manera para contextualizar todo esto se basa en hacer un proyecto de “marketing”, (aunque suene raro, así es) y así lo recomiendan dos autores que aplican las estrategias del mercado a la relación de pareja (David Suriol y Miguel Janer).

La base fundamental de este proyecto es que ambos se comprometan y acuerden en realizarlo, y requiere un importante esfuerzo por parte de ambos, ya que el amor no es solo un sentimiento, sino también una actitud. Lo sentimental no es suficiente, además hay que poner inteligencia y voluntad. Digamos que para regalar un ramo de rosas hay que pensar cómo regalarlo.

Así que empecemos a plantearnos este análisis que denominamos: FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas).

Fortalezas. Son aquellos aspectos que ambos sabemos que benefician a nuestra relación. Así por ejemplo: tanto a mi marido o a mi mujer nos gusta hacer una actividad juntos y es lo que echamos de menos. Podríamos dedicarnos a recuperar eso que antes nos gustaba tanto.

Oportunidades. Son aquellos momentos que a veces se nos presentan y podemos servirnos de ellos para ver cómo va nuestra relación, pues a veces dentro de mi relación de pareja considero que se me presentan ciertos momentos que desaprovecho. Así por ejemplo: cuando tenemos un rato juntos sin que estén nuestros hijos u otras personas, podemos charlar de nosotros, de lo que afecta a nuestra pareja, en términos positivos.

Debilidades. Entendidas como aspectos que sabemos que son frágiles en mi relación de pareja. Así por ejemplo: Si yo que cuando llego a casa cansado/a no me gusta que nada mas abrir la puerta me comenten problemas, voy a decirlo para no hacer de esa entrada en el hogar solo un lugar en donde den cabida los problemas.

Amenazas. Son aquellos factores que precipitan que haya una mayor inestabilidad en la pareja. Así por ejemplo, si cuando hay algún tema dentro de la pareja que no me gusta tratar y yo lo esquivo continuamente; puede producir la sensación de no prestar atención a algo que es importante para la relación de pareja. Con lo cual podríamos acordar que determinados temas que nos agobian, en lo que a pareja se refiere, podemos plantearlos de forma abierta, en un momento concreto y después no volverlo a tocar una vez resuelto.

Todo esto mantenido en el tiempo, junto con sorpresas o momentos extraordinarios que podamos aprovechar es lo que enriquece la relación de pareja.

Así podríais elaborar cada uno individualmente una lista de cosas que le guste bien a tu marido o a tu mujer. No suponiendo nada, sino hacer memoria de las cosas que al otro le han agradado en otras ocasiones. Tu marido o mujer no tiene que ver esta lista en ningún momento. Se trata de hacer una lista con cosas sencillas, que una vez a la semana podéis ir haciendo, siempre de manera que el otro no pueda anticipar la sorpresa.

Espero que de alguna manera esto te sirva para que reflexiones sobre cómo va tu matrimonio y que lo puedas poner en marcha a partir de ahora, para siempre mejorarlo o por lo menos intentarlo.

Por: Mª Carmen González Rivas

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