Pareja

Vivir sin pareja

El otro día hablaba con mi amiga Tania sobre su novio, lleva meses quejándose de que es poco atento, poco cariñoso y siempre se le olvidan las cosas importantes, me dice que siempre es ella la que tiene que poner de su parte ante los problemas, que ya no siente lo mismo que antes, y que ya no está segura de querer seguir con él. Entonces le pregunte que si se sentía así, por qué seguía con él. Mi pregunta pareció tomarla por sorpresa, y después de un momento de reflexión me dijo: es que no quiero estar sola.

 

Todos tenemos necesidad de sentir afecto, es parte de la naturaleza humana, pero hay personas para las que no tener pareja es simplemente inconcebible. Estas personas para las que la soltería es la muerte, pueden presentar una dependencia emocional. En general son personas con un gran temor a la soledad y que se sienten vacíos o incompletos cuando no tienen a alguien a su lado. Suelen ser personas con baja autoestima y tendencia a la depresión. A menudo idealizan a su pareja y ésta puede convertirse en el centro de su existencia.

 

Este temor a la soledad también es aprendido. Una mujer profesionalmente exitosa que no se ha casado,  puede llegar a visitar a sus padres y encontrarse con una madre preocupada de que su hija se convierta en una “solterona”. Afrontémoslo, la sociedad también nos presiona para conseguir una pareja y esto puede llevar a muchas mujeres a aceptar cualquier relación “antes de que se le pase el tren”.

 

Estar soltera no es sinónimo de estar sola.

Aprender a estar sin pareja nos ayuda a madurar, nos hace entendernos y conocernos mejor y aprender a amarnos y valorarnos. Cuando estás demasiado ocupada buscando alguien que te haga feliz, te pierdes de vista a ti misma y toda la alegría que podrías brindarte Debemos aprender a disfrutar la soltería y sobretodo, debemos entender que nuestra felicidad debe depender de nosotras mismas.

 

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