A media junta se hace un silencio sepulcral, y tu cuerpo elige ese preciso momento para recordarte que no has comido. A todo el mundo le ha sucedido. Sin embargo, el hambre no es la única razón por la que nuestro estómago se manifiesta. Si estás tratando de bajar de peso y el ruido no cesa, estos tips te ayudarán a evitarlo.
Algunas personas padecen de ruidos excesivos, y se pueden deber al hambre provocada por las dietas, problemas de digestión o alteraciones más severas del organismo. Aquí algunas de ellas.
Aire y otros gases: Esto se puede deber a la ingesta de bebidas gaseosas o al mal hábito de tragarse el aire. Cuando el cuerpo no puede expulsar estos gases por la vía natural (eructos y flatulencias) por alguna razón, suelen provocar esos molestos ruidos en el estómago.
Intolerancia a los alimentos: Lo más común es la incapacidad del organismo de procesar la lactosa. Al quedarse mucho tiempo en el estómago e intestinos, las bacterias lo comen y producen los gases que provocan “empacho” o “ruido estomacal”.
Úlceras estomacales: En estos casos, el ruido nunca para y viene acompañado de dolor constante. Si el problema es más severo puede haber sangrado al evacuar y otras complicaciones. Es importante que veas a un médico lo antes posible.
Síndrome de Colon Irritable: Además de los ruidos estomacales, hay dolor, muchas flatulencias y diarrea.
Es importante que consultes a tu médico para que descartes cualquier problema orgánico, intolerancia o alergia a algunos alimentos. En caso de que no tengas ninguna alteración, es recomendable que evites pasar más de 5 horas sin ingerir ningún alimento, y que tomes mucha agua en lugar de gaseosas.
Fuente: Buzzle
