Para bajar de peso hay muchas opciones; dietas, ejercicios, trucos para engañar al hambre, etc. Pero no existen soluciones instantáneas, si de verdad quieres bajar de peso, hay pequeñas cosas que puedes hacer o debes considerar para lograrlo, he aquí algunos tips que te ayudarán:
Come sin prisas: Es importante tomarte tiempo para masticar bien; algunos manuales de alimentación señalan que lo óptimo es masticar en promedio 30 veces cada bocado. Esto nos ayuda a mejorar la digestión y aumentar la sensación de saciedad, por lo que comemos hasta saciarnos y no más de lo necesario.
Haz 5 comidas al día: Esto es desayuno, colación, comida, colación y cena. Distribuir tus alimentos a lo largo del día mantendrá tu energía constante, evitará que tengas hambre y que comas más de lo debido. Las colaciones deben ser ligeras, una manzana, una zanahoria o un yogurt, algo que te brinde energía. Es importante no saltarte ninguna comida, ya que llegarás con hambre a la siguiente y entonces podrías comer más de lo debido, además, pierdes energía y estás de mal humor.
Consume más fibra: La fibra ayuda a mejorar la función intestinal y reduce la densidad calórica de la comida. La puedes encontrar en verduras, ensaladas y cereales integrales. Un tip para evitar que la verdura pierda todas sus propiedades de fibra al hervirse es que primero dejes hervir el agua, y luego añadas la verdura. Lo recomendable consumir entre 30 y 35 gramos diarios de fibra, también es conveniente acompañar su consumo con agua para aumentar la efectividad.
Toma más agua: El agua te ayuda a depurar tu organismo, favorece la digestión y aumenta la sensación de saciedad. Los especialistas recomiendan consumir entre 6 y 8 vasos de agua al día. Toma agua aunque no tengas sed, incorpórala en tus comidas y procura mantener a mano un vaso o una botella de agua.
No te obsesiones con la balanza: Los primeros kilos se pierden rápidamente, pero después el proceso va más lentamente. No te obsesiones, esto puede incidir de manera negativa en tu motivación y el avance logrado puede perderse. Pésate una vez por semana para tener un control de tus cambios, no más.
Sé constante: Esta es la regla de oro para lograr que tu dieta o rutina surta efecto. No hay nada peor que iniciar la dieta cada lunes y romperla a media semana no te ayuda en lo más mínimo y a la larga puede crearte problemas. La constancia es la clave para lograrlo.
