Existen muchos métodos y alternativas para bajar de peso, pero una vez que alcanzas tu peso ideal, solamente has librado la mitad de la batalla, tras deshacerte de aquellos kilos de más, viene la fase más difícil, mantenerte en tu peso adecuado.
El llamado efecto rebote es uno de los terrores de los que se someten a dieta, pues todo el esfuerzo parece ser en vano cuando esos kilitos regresan. El problema es que a menudo creemos que una vez alcanzado nuestro peso podemos volver a comer cuanto queramos y dejamos de estar al pendiente de lo que comemos.
Por si fuera poco, nuestro propio cuerpo no nos ayuda. Un estudio realizado por la Universidad de Melbourne en Australia, vio que aun después de un año de haber perdido peso, nuestras hormonas siguen comportándose de la misma forma que lo hacían antes de la dieta, por lo que esos malos hábitos que teníamos previamente grabados, son fácilmente retomados si no vigilamos nuestra alimentación.
Así mismo, el cuerpo se rebela ante la excesiva pérdida de peso como una respuesta de sobrevivencia, así que no sólo ganamos más apetito, sino que nuestro cuerpo quema menos calorías de lo normal. Es también por esto que cuando comenzamos a bajar de peso, perdemos peso más pronto que conforma la dieta avanza.
Si haz alcanzado tu peso ideal, es necesario que sigas con hábitos saludables para que tu cuerpo se vaya acostumbrando a pesar del tiempo que tome. El ejercicio también es importante para evitar que esos kilos regresen, pues queman calorías y fortalecen el tono muscular. Bajar de peso es sólo la mitad del camino, mantenerlo es el verdadero reto, pero con un estilo de vida saludable, es posible.
