Maternidad

Cómo ser una buena madre

Siempre buscamos lo mejor para los hijos. Pero ¿qué es lo mejor? ¿Cómo saber si estamos haciendo un buen trabajo? Qué se necesita para ser una buena madre.

No existe una guía. Existen estilos de crianza muy diferentes y dos madres distintas pueden ser buenas madres cada una a su manera. Habrá quienes sean más estrictas, más consentidoras o más creativas. Pero sin importar su forma de ser mamá, hay características que comparten muchas buenas madres.

Apoyan a sus hijos. Tener el apoyo para lograr cualquier cosa que nos propongamos es fundamental. Es importante impulsar a nuestros hijos y ser alentadores. Quizá no estemos de acuerdo con su forma de ver el mundo o con sus planes, pero debemos entender que nuestros hijos deben tomar sus propias decisiones y que si fallan, sus errores traerán enseñanzas. Al apoyarnos los hacemos más seguros de sí mismos y más decididos. Saber que tienen el respaldo de nosotros será un impulso para que logren sus sueños.

Favorecen la comunicación. Es importante hacer saber a los hijos que su opinión cuenta y abrir un canal de comunicación con ellos. Darles a los hijos la confianza para pedir consejo o ayuda, así como enseñarles a expresar de forma asertiva lo que sienten. Toma interés por lo que tu hijo tiene que decir, por lo que le interesa. Pregúntale lo que le gusta, lo que le desagrada, sus objetivos. Partir de lo trivial puede ayudar a abrir el camino para las cosas más relevantes.

Son amorosas. Hay muchas formas de ser afectiva, no todo son besos y apapachos. El amor también se demuestra en los hechos, en la comprensión y en la protección que se busca brindar a nuestros seres queridos. Habrá a quienes les cueste más trabajo expresar lo que sienten, pero siempre hay formas de hacer saber a los demás lo importantes que son para nosotros –aunque nunca está de más decirlo directamente–.

Son un buen ejemplo (O al menos lo intentan). Los niños aprenden más de lo que ven, que de lo que se les dice. Hacer el esfuerzo de ser mejores cada día, de practicar los valores que deseamos que ellos aprendan y tratar de que juntos, madre e hijo, crezcan como mejores personas.

Se divierten juntos. Preocuparse por los hijos en todos los sentidos es natural: porque vayan bien en la escuela, que coman todos sus alimentos, que se tapen del frío, lo que quieren de su futuro y una larga lista de etcéteras. Pero además de esas “cosas serias”, ser madre también implica darte el tiempo de disfrutar con tus hijos. El tiempo que compartan te ayudará a fortalecer los lazos, conocerlos mejor y tener hijos más felices.

Escrito por: Elena Pedrozo

¿Qué otras características consideras que debe tener una buena madre? Déjanos tus comentarios

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