Diversas

Cómo tener comunicación asertiva

En ocasiones tememos la reacción que nuestras respuestas puedan causar, quizá tememos herir susceptibilidades o generar conflictos. Probablemente nos descubrimos diciendo “sí” cuando desearíamos haber dicho “no”. Sin embargo, no decir lo que en verdad pensamos a la larga también puede generar tensión e incomodidad. Si encuentras dificultad para decir lo que en verdad piensas lo que necesitas es aprender a ser asertivo.

Ser asertivo es una habilidad que nos permite relacionarnos mejor con el entorno. Es saber transmitir adecuadamente lo que pensamos y sentimos. No irnos a los extremos de violencia o pasividad, no tratar de imponer ni ser sumisos, sino simplemente defender nuestra postura. Suena fácil pero no siempre lo es, a veces las personas pueden tacharnos de egoístas por defender lo que queremos y pensamos.

La asertividad es clave para ser felices. Una persona asertiva sabe lo que quiere y lo defiende, es capaz de aceptar críticas y elogios así como encauzar adecuadamente sus emociones negativas y todo ello le ayuda a sentirse mejor consigo mismo y ser más feliz. Cuando no somos asertivos podemos caer en el conformismo, aceptar las cosas sin quejarnos y al final sentirnos infelices.  He aquí algunas claves para ser asertivo:

  • No podemos defender lo que queremos si no sabemos qué es, así que una de las primeras claves para ser asertivos es tener consciencia de nosotros mismos, lo que nos gusta, disgusta y deseamos.
  • Saber decir no. Aparentemente tenemos un grave conflicto con esta palabra. Creemos decir no nos hará lucir mal, nos juzgarán y nos verán como personas egoístas. Pero si nosotros mismos no respetamos nuestros deseos nadie lo hará.
  • Expresa tus emociones, si algo te molesta dilo. En ocasiones tememos expresar lo que pensamos porque no sabemos cómo reaccionará el otro, pero es imposible anticiparlo. Deja de hacerte ideas y guardar tus sentimientos. Establece lo que sientes.
  • Considera que no necesitas levantar la voz o ser grosero para establecer lo que piensas. La ira o la frustración no deben ser motivo de violencia. Hablar más fuerte no hará que te escuchen mejor. Intenta hablar con calma a pesar de tus emociones.
  • Elige tus batallas. En ocasiones es mejor dejar pasar algunas cosas, no es que seas sumiso sino que en ocasiones no tenemos necesidad de involucrarnos en problemas que no nos competen. Está en nosotros decidir si tomamos o no parte del conflicto.
  • La asertividad se funda y alimenta al mismo tiempo nuestra autoestima y autorrespeto. Debemos valorarnos y ser conscientes de que tenemos derecho de pedir lo que deseamos. Pero también debemos recordar que los otros también tienen derecho a negarse, por lo que no siempre obtendremos lo que queremos y eso no debe afectarnos.
  • La negociación también será fundamental. Si nos guiamos por un pensamiento de ganar-ganar conseguiremos más. Es considerar al otro y buscar que la solución sea la mejor para todas las partes involucradas.
  • Ser asertivos también implica ser más dueños de nosotros mismos y de nuestras acciones para bien o para mal. Cualquier decisión que tomemos puede tener consecuencias y debemos hacernos responsables de éstas.

La asertividad no se trata únicamente de lidiar con personas o situaciones complejas, es una característica que nos será útil en cualquier aspecto de nuestra vida. No es solo la forma en que enfrentamos el conflicto, sino ser capaces de luchar por lo que queremos. Arriesgarnos, equivocarnos y aprender de nuestros errores.  No siempre tendremos la razón, pero aun cuando nos equivocamos podemos aprender algo. Defender lo que queremos de forma acertada nos ayudará a relacionarnos y sentirnos mejor.

Escrito por: Elena Pedrozo

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*