Bienestar

Cuando las expectativas no se cumplen…

muchas_expectativas

 

Escrito por: Nora E. Marbán G.

El diccionario dice que una expectativa es “la espera de algo que va a suceder” y la mayoría de las veces ese algo está sólo en nuestros deseos y en nuestras mentes.

 

Las expectativas son en ocasiones nuestros más preciados sueños: “tener una familia feliz”, “envejecer con la pareja”, “encontrar la pareja ideal”, ”tener los hijos perfectos”, “el mejor trabajo”, y así sucesivamente, nos vamos llenando de grandes expectativas.

 

¿Qué sucede cuando nuestra realidad es otra? Cuando las expectativas no se cumplen, nos enfrentamos a una gran pérdida y a un gran dolor, enojo y/o frustración.

Esta pérdida es más común de lo que creemos y no por eso menos dolorosa.

Para protegernos de estas pérdidas es importante:

Ø Identificar cuáles son tus expectativas de vida, profesionales, familiares, etc.

Ø Separar las personales de aquellas que tienes con respecto a otras personas.

Recuerda que tú no tienes el control sobre el pensar, el sentir y el actuar de los demás por muy cercanos que estos sean.

Pregúntate lo que yo espero de… (mi pareja, hijos, padres, hermanos, amigos, etc) ¿Es real? ¿Tiene las habilidades de lograrlo?

Por ejemplo si tú esperas que tu hijo sea un gran futbolista y a tu hijo lo que le gusta es la música, difícilmente tus expectativas se cumplirán y ambos estarán frustrados. ¿La otra persona sabe lo que esperas de ella? Quizá tú quieres un abrazo y des por hecho que si tu pareja, te conoce y te quiere, tiene la obligación de adivinar tus necesidades. Recuerda que si no lo expresas, no lo sabrá.

Ø Reconocer cuales de tus expectativas personales están basadas en la realidad y cuales en la fantasía.

Identifica cuales están basadas en tus capacidades, en tus habilidades y posibilidades y son factibles de cumplirse porque está en tus manos lograrlo, y tienes los medios para llevarlas a cabo. Pensar en volar un avión, no sería congruente si no tengo los conocimientos para hacerlo, algunas veces nuestras expectativas, son así de ilógicas.

Si analizas tus expectativas de vida, te darás cuenta que no es tan importante “tener la familia ideal” porque la que tienes es la real, con problemas, con diferencias, pero también con muchas cosas buenas, reconoce que es la familia que te da grandes momentos, grandes satisfacciones y que es la que amas porque es la tuya.

Haz este ejercicio con todas y cada una de las expectativas ideales que tienes, y conviértelas en reales, así también dejarás de darles grandes cargas a los demás porque no pueden cumplir con aquello que tú esperas de ellos, y aprenderás a valorar lo que sí pueden hacer, y dar.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*